Claridad y transparencia

Usted contrata un asesor, un consejero, un defensor. Mi compromiso es estudiar su preocupación en profundidad, hablar claro de las posibilidades y dificultades, valorar con usted los procedimientos y costes y trabajar para darle el mejor consejo y solución posible.

Diagnóstico prudente y veraz

Su asunto, preocupación o proyecto merecen un estudio honesto, sin falsas promesas ni expectativas sin fundamento. El consejo jurídico más acertado posible.

Explíqueme sus ideas y déjeme hacerle preguntas, trabajaremos juntos y bajo el más estricto secreto profesional.

Y si ya está en manos de un consejero, una segunda opinión le podrá ayudar a tener las cosas más claras.

Honorarios claros y por escrito

Tan pronto como el diagnóstico del asunto lo permita, acordaremos por escrito un presupuesto de honorarios y un calendario de pagos. Con claridad, previsibilidad y sin fórmulas complejas.

Si observamos juntos que el asunto se complica más de lo previsto, le presentaré un nuevo presupuesto para que usted lo acepte, siempre por escrito. En todo caso, hablaremos con claridad de los costes.

Información diligente y puntual

Usted necesita saber en todo momento cómo está su asunto y yo necesito que me proporcione toda la información disponible para darle el mejor consejo posible.

Yo debo ayudarle a tener las cosas claras y tomar decisiones. Para eso, haremos equipo y estaremos permanentemente en contacto e informados.